
“Una de las conversaciones más relevantes de nuestra época. Abordamos este tema con verdad y amor, desde el fundamento de la Palabra de Dios.”
Pocos temas son tan debatidos en nuestra cultura como el de la identidad sexual. Como iglesia, tenemos la responsabilidad de hablar con verdad, pero también con amor, compasión y paciencia.
"Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó." — Génesis 1:27
La Biblia es clara: Dios diseñó la sexualidad humana dentro del matrimonio entre un hombre y una mujer. Esto no es una restricción arbitraria, sino parte de un diseño hermoso y con propósito.
"¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios?... mas ya habéis sido lavados, santificados, justificados en el nombre del Señor Jesús y por el Espíritu de nuestro Dios." — 1 Corintios 6:9-11
El rechazo o el desprecio no es el camino. Cristo murió por todos. Ora para que el Espíritu Santo revele la verdad en los corazones.
Con verdad, sí. Pero también con amor, compasión y paciencia. No tienes que unirte a lo que el mundo celebra para demostrar respeto. Puedes amar a las personas sin apoyar el pecado.
Toda identidad que no esté anclada en Cristo es frágil. Pero cuando encontramos quiénes somos en Dios, hallamos una base sólida e inamovible. Para Dios no hay nada imposible, y su gracia alcanza a cada corazón.



